fbpx
Publicar Alojamiento
Iniciar sesión / Registrarse
EUR
Buscar

Aún no tienes alojamientos guardados.

Blog de turismo rural 🏕 Ventederural

Noticias sobre el turismo rural en España

Fin de semana en las Hoces del Duratón y Sepúlveda: rutas, miradores y Medievo

Fin de semana en las Hoces del Duratón y Sepúlveda: rutas, miradores y Medievo

Imagina un gran cañón con paredes rocosas de hasta cien metros, sobrevolado por la principal reserva de buitre leonado de Europa, y esculpido por un río de caprichoso curso. Son las Hoces del río Duratón, un espectacular parque natural al noreste de la provincia de Segovia. ¿Quieres saber cuáles son los principales miradores y las mejores rutas? Aquí te dejamos las claves con todo aquello que ver y hacer en las Hoces del Duratón y en su capital, la villa medieval del Sepúlveda.

El Parque Natural de las Hoces del río Duratón se ubica a 120 kms de Madrid, entre Sepúlveda y el embalse de Burgomillodo, ocupando una superficie total de 5037 hectáreas. Está vertebrado por el propio cauce del río que discurre durante 27 km encajonado en el cañón que ha excavado en el sustrato calizo. El origen del cañón se remonta a hace 145 millones de años, como erosión del Sistema Central, Desde entonces, el propio río ha ido cincelando un paisaje estremecedor, que resuena especialmente en el último tercio de su recorrido cuando traza esos característicos meandros cerrados.

Pero lo que diferencia a las Hoces del Duratón de otros paisajes parecidos son las ruinas de ermitas y conventos situados dentro del cañón, en su día refugio de religiosos -y no tan religiosos- de los ataques de las tropas musulmanas. La Ermita de San Frutos y El Convento de La Hoz, con sus respectivos miradores, son las señas de identidad de un parque natural excelente para hacer rutas de senderismo. En ellas podremos observar los meandros y los cortados en la roca desde diferentes puntos de vista, advirtiendo la diferencia entre la vegetación de ribera en lo más profundo del cañón respecto a la vegetación rupícola propio de la piedra.

¿Quieres saber qué ver y qué hacer en las Hoces del Río Duratón y en Sepúlveda? ¡Sigue leyendo!

Vistas de Sepùlveda
Fuente: Turismo de Sepúlveda

¡También te puede interesar!

Situada en pleno corazón de las Hoces del Río Duratón, su accesibilidad para todos los públicos y las excelentes vistas que proporciona, la convierten en la ruta estrella del parque natural. Lo más complicado es acceder desde Villaseca hasta el aparcamiento de San Frutos por una pista de 4 kms sin asfaltar cuyo estado es manifiestamente mejorable. Desde este punto hasta la Ermita de San Frutos apenas hay un km a pie que nos permite tomar las mejores -y más difundidas- panorámicas de las Hoces. La ida y la vuelta, 2 kms en total, apenas si nos llevarán una hora.

A mitad de camino desde el aparcamiento llegamos al Mirador de San Frutos, que se ubica en una atalaya natural desde la cual obtenemos unas vistas espectaculares de las Hoces y los meandros del río Duratón. Podemos apreciar el resultado de la acción erosiva del río durante millones de años en esos cortados rocosos que flanquean los meandros más pronunciados de todo el parque natural. Es fácil que asistamos a esa preciosa panorámica en compañía: a buen seguro de otros visitantes, pero también es muy probable de ejemplares de buitres leonados o alimoches que sobrevuelan tu cabeza.

Tras unos pocos cientos de metros y tras atravesar un pequeño puente de piedra que salva una gran grieta sobre la roca, alcanzamos la Ermita, que fue declarada Monumento Nacional en 1931. Son los restos de un antiguo convento monástico al que se retiró en el año 642 San Frutos, patrón de Segovia, al considerarlo idóneo para desarrollar su vida contemplativa. En el recinto religioso sobresale una gran Cruz de Hierro que tiene grabadas las Siete Llaves de Sepúlveda que explicaremos avanzado este post. Junto al ábside de la ermita, también podremos ver sepulturas antropomorfas excavadas en la roca que datan de la Edad Media y que fueron reutilizadas por los monjes.

SAN FRUTOS HOCES DURATON
Fuente: Miquel Gonzalez Page (Flickr)

Senda de los Dos Ríos

La Ruta del Mirador y la Ermita de San Frutos es preciosa, pero el escaso recorrido puede saber a poco a los amantes del senderismo. El complemento ideal, no tan espectacular pero más completo y variado, es la Senda de los Dos Ríos, una ruta circular de 5 kms con principio y fin en la Casa del Parque de Sepúlveda. La iglesia Románica de Santiago, en ruinas desde los años 30 del siglo pasado y restaurada en 1992, aloja este Centro de Interpretación que nos permitirá conocer los secretos de la formación de las Hoces del Duratón, junto con su flora y fauna. Esta ruta nos permitirá conocer, asimismo, la capital de la comarca. Sigue leyendo esta entrada y averiguarás qué ver en Sepúlveda.

Iniciamos la ruta subiendo a la parte alta del pueblo donde se erige la Iglesia de la Virgen de la Peña, donde hay un mirador con paneles interpretativos desde el que se puede ver el sorprendente paisaje que describen las hoces en el parque natural. La primera parte del itinerario discurre por una antigua calzada romana que desemboca en el Puente de Picazos. Después atravesamos una pasarela de madera para llegar al encuentro del río Duratón con el Caslilla. El camino se va encajonando en el cañón hasta el punto de que tiene que encaramarse a una de las paredes del desfiladero, con unas vistas deliciosas hasta que llegamos a la abandonada fábrica de la luz.

El siguiente hito es el Puente de Talcano, un vestigio de la ocupación romana que se construyó para solventar uno de los arroyos que vertía sus aguas en el Duratón, aunque actualmente está seco. Finalmente volvemos a divisar las murallas de Sepúlveda y encontramos una oportunidad inmejorable para conocer todas sus virtudes.

senda hoces duraton
Fuente: Turismo de Sepúlveda

Las Siete Llaves de las siete puertas de Sepúlveda

Alrededor de las Hoces del Duratón encontramos varias localidades perfectas para convertirse en campamentos base de cara a nuestra visita a la comarca segoviana. El más recurrido por su enorme variedad alojativa, de restauración y comercial es Sepúlveda. Los carnívoros tienen cita obligada con el célebre cochinillo o el cordero asado que son especialidades de la zona. Pero también es una capital turística por la belleza de sus calles medievales, los iglesias que alberga y la historia rezumante que han servido para incluirla en la lista de los pueblos más bonitos de España.

Sepúlveda nos remite a tiempos muy pasados. Un castillo, diferentes iglesias románicas y hasta ¡una cárcel! son sólo parte de un legado que se remonta a la Edad de Bronce, cuando los celtíberos se asentaron en un enclave estratégico perfecto, entre los cerros de Somosierra y la Picota. Los romanos, los visigodos y los castellanos también la bien consideraron, hasta el puto de convertirla en Fuero. Durante la Guerra de Independencia aguantó el asedio de las tropas francesas con la dirección del gran héroe nacional Juan Martín Díez ‘El Empecinado’. Superó los embates de la Guerra Civil y, restauración mediante, luce lustrosa en pleno siglo XXI.

Declarada Conjunto Histórico-Artístico desde el año 1951 gracias a su rico patrimonio, tanto civil como religioso, Sepúlveda maravilla en cada paseo por esas pequeñas calles un día protegidas por una gran muralla que aún puede admirarse en algunos tramos. Todavía se conservan algunas de las Siete Puertas que, según la creencia popular, dieron nombre a la villa. Destacamos la Puerta del Ecce Homo en la entrada de la calle que lleva al Santuario de Nuestra Señora de la Virgen de la Peña, y la Puerta de la Fuerza, a las afueras ya de camino a las Hoces del Duratón por la descrita Senda de los Dos Ríos.

puerta sepulveda
Fuente: Turismo de Sepúlveda

Toque de Queda en Sepúlveda

Del antiguo castillo, fuera de las murallas de la villa, permanecen algunos restos en uno de los lados de la Plaza Mayor. Se observan composiciones de diferentes épocas, como los tres torreones pertenecientes a la muralla árabe del siglo X. En los paños de la muralla, se abren dos balconadas pertenecientes a la casa de los González de Sepúlveda, edificio del siglo XVI. Adosado a la parte inferior de sus torreones hay un edificio del siglo XVIII, que tiene una balconada corrida y soporta el Reloj de la Plaza, edificio que actualmente acoge exposiciones culturales.

Otro de los monumentos que hay que visitar es la espadaña situada en el torreón central, formada por dos campanas, una de las cuales repica cada día el tradicional Toque de Queda:. 33 campanadas que en la antigüedad anunciaban el cierre de las puertas de la muralla y que en la actualidad se siguen escuchando como un recuerdo de los tiempo pasados. Un toque de queda a la vieja usanza y con inspiraciones románticas, no como la versión de 2020 por cortesía del Coronavirus.

A mano izquierda del Castillo se encuentra la Plaza del Trigo, donde está el edificio que alberga la Oficina de Turismo y que tiempo atrás era la Prisión del Concejo. Corría el año 1543 cuando se iniciaron las obras de la Antigua Cárcel que, a lo largo de los siglos, pocas mejoras experimentó en cuanto a sus condiciones de extrema precariedad. A través del Centro de Interpretación podemos conocer la vida del reo en la cárcel de Sepúlveda, pero también el origen y las formas de todos los tipos de reclusión.

Fin de semana en las Hoces del Duratón y Sepúlveda: rutas, miradores y Medievo

El esplendor de Sepúlveda en la Edad Media dio como resultado un total de 15 iglesias de estilo románico, de las cuales se conservan seis. La única que se mantiene en pie extramuros es la Iglesia de San Bartolomé, con una sola nave y una torre adosada, donde sobresale la escalinata de piedra con un crucero renacentista para acceder a ella. Por dentro de las murallas no podemos perdernos la Iglesia de El Salvador, declarada Bien de Interés Cultural y considerada el edificio románico más antiguo de la provincia de Segovia (s. XI), de una nave de ábside semicircular y con una torre separada pero comunicada a través de un estrecho pasadizo abovedado.

Podemos continuar nuestra visita por Sepúlveda en la iglesia de los Santos Justo y Pastor, actualmente sede del Museo de los Fueros, que tiene como objetivo poner de relieve la importancia de Sepúlveda en la historia y, al mismo tiempo, la historia de Sepúlveda en el contexto de Castilla y de España. Para finalizar podemos dirigirnos, a pie o en coche, al mirador de Zuloaga, así llamado en honor al pintor vasco que captaba sobre el lienzo la belleza de esta “ciudad dormida en su sueño medieval“. Se encuentra a unos 2 kms y medio del pueblo en la carretera que comunica Sepúlveda con Pedraza.

Sepulveda

Otras rutas de senderismo para conocer las Hoces del Duratón

La Senda de los Dos Ríos es sólo la principal de las rutas de senderismo existente en las Hoces del Río Duratón. Pero hay más, y para todos los niveles. Te facilitamos dos opciones top para sacar el máximo provecho a tu escapada.

La Senda Larga desde el Puente Talcano al Puente Villaseca

Ruta lineal no apta para perezosos por gracia de sus 24 kms de recorrido, aunque no pocos tiran de chófer que les recibe en el lugar de destino para evitarse el camino de vuelta. En todo caso la distancia es la única dificultad, porque el camino es muy asequible para todos los públicos. Al transitar por zonas de la reserva natural con un ecosistema especialmente protegido, los visitantes deberán solicitar una autorización en la Casa del Parque de Sepúlveda entre el 1 de enero y el 31 de julio al ser una época crítica en la cría de rapaces. Podrán entrar 5 personas cada 20 minutos a pie o 3 personas cada 20 minutos en bicicleta.

La ruta va siguiendo el cauce del río Duratón y los impresionantes cañones que ha ido formando a lo largo de su ciclo geológico, observando con asiduidad ejemplares de buitres leonados o águilas reales. A medida que avanzamos observaremos restos de la actividad agrícola que se desarrolló en este lugar; de hecho, esta ruta fue en su día un camino por el que los agricultores accedían a sus huertas.

Llegados a Villaseca no podemos ignorar la Cueva de los Siete Altares, considerada como el primer templo cristiano que se erigió en la provincia de Segovia. Es una iglesia rupestre visigoda excavada en las rocas del cañón del río Duratón que sirvió de refugio para la creciente comunidad ermitaña de la que formaba parte, por supuesto, San Frutos. La iglesia conserva un pequeño altar en su interior aunque no es visitable al esta enrejado.

PUENTE HOCES DURATON
Fuente: Joan (Flickr)

Senda de la Molinilla

Este recorrido de 5 kms (ida y vuelta) parte desde el puente de Villaseca donde termina la Senda Larga. Uno de los elementos más representativos de este sendero radica en la abundancia de cuevas que encontraremos a ambos márgenes del río Duratón. El proceso kárstico ha favorecido la presencia de estas grutas o galerías utilizadas por el hombre desde antiguo. Ya nos hemos referido a la Cueva de los Siete Altares, de creación visigoda aunque ya usada previamente por los hombres del Neolítico como vivienda y refugio (se han hallado hachas pulimentadas y cerámicas de aquella época).

La Senda de la Molinilla transcurre aguas abajo, siguiendo el margen del río Duratón, donde podemos hallar el típico bosque de ribera con sauces, chopos y álamos. Poco a poco se imponen las moles de roca que se ven horadadas por grutas que servían para resguardar al ganado de las inclemencias del tiempo. En nuestro camino encontramos la Cueva del Cura y la Cueva de la Parra, para acabar con las Cueva del Santero y la Cueva del Cuarcimalo.

Sebúlcor y el Mirador del Convento de La Hoz

Sepúlveda acapara (casi) todos los honores por méritos propios, pero en el entorno de las Hoces del Duratón hay un abanico de diminutas aldeas muy poco pobladas que dispararán esa tranquilidad rural que tanto bien hace. Si somos estrictos, sólo tres términos municipales forman parte del parque: la mencionada Sepúlveda, Sebúlcor y Carrascal del Río, todos ellos pertenecientes a la provincia de Segovia. Sin embargo, son hasta diez los pueblos que rodean las Hoces con el común denominador de la paz y tranquilidad que se respira en ellos.

Sebúlcor es la segunda población más importante del área por los servicios que proporciona y por ser la puerta de acceso al lugar más mágico de la escapada, con permiso del Mirador y la Ermita de San Frutos. El Convento de la Hoz, ubicado en lo más profundo del cañón del Duratón, fue fundado en el siglo XII para cobijar a los frailes que veneraban a la Virgen de Nuestra Señora de Los Ángeles. Este templo desborda aún más historia que agua el río que lo flanquea. En el siglo XV, la reina Isabel La Católica se hizo cargo de la reconstrucción tras un derrumbe del que sólo se libró la iglesia e incluso se reservó una estancia. Su nieto Felipe II no olvidó este lugar e intervino para su ampliación.

De los tiempos gloriosos pasó al más miserable de los olvidos hasta quedar en ruinas. Lo cual no es óbice para que las vistas desde el Mirador del Convento de La Hoz con el templo abajo sobre el meandro del Duratón sean memorables. Para llegar hay que tomar una pista forestal en Sebúlcor hasta un aparcamiento que deja a unos 15 minutos a pie del mirador. Otra forma de observarlo muy recomendable es a ras de agua a bordo de una piragua.

RIO DURATON HOCES

Ver las Hoces del Duratón en piragua

La mejor forma para disfrutar de un parque natural encañonado por un río es navegando por sus aguas. Es genial acceder a las panorámicas casi aéreas que nos proporcionan los miradores, pero la inmensidad de los cortados de hasta cien metros sólo se pueden saborear a tope cuando estamos ahí abajo, encerrados cuales pececillos entre sus estrechamientos. Por ello, procede reservar media jornada para alquilar una piragua para dejar que la corriente nos dirija hasta la parte más bonita de las Hoces, que discurre entre la Ermita de San Frutos y el Convento de La Hoz.

Multitud de empresas prestan servicios de alquiler de material, incluyendo un monitor que iniciará a los más novatos en la materia. No hay que preocuparse por carecer de un mínimo nivel, dadas las tranquilas aguas del Duratón y la poca profundidad que existe en términos generales. Los precios giran en torno a los 20 € por adulto y 10 € por niño. Puedes encontrar las páginas web de las empresas en esta búsqueda.

RIO DURATON

¿Cuándo ir a las Hoces del Río Duratón? ¿Cuánto tiempo ir?

Cualquier temporada es buena para visitar Las Hoces del Río Duratón. La primavera y el otoño son estaciones óptimas gracias a las suaves temperaturas y a los preciosos colores que nos regala la naturaleza. El verano es perfecto para disfrutar de las actividades acuáticas y darse un buen paseo en piragua, aunque las rutas de senderismo, despobladas por lo general de árboles, sería mejor evitarlas en las horas centrales del día. En invierno las temperaturas son frías y hay que tener precaución con las heladas.

Un fin de semana es perfecto para visitar la zona. De esta forma podremos conocer lo imprescindible de las Hoces, la Ermita de San Frutos y el Convento de La Hoz, además de surcar las aguas en una piragua, hacernos la Senda de los Dos Ríos y, naturalmente, saborear cada rincón -y cada plato- de Sepúlveda. Si tienes tiempo, sé valiente y completa la Senda Larga: las vistas son una auténtica maravilla.

¿Dónde dormir en las Hoces del Río Duratón?

Segovia es una provincia con una potente dotación de alojamientos rurales. Esta zona foco de atracción turística no podía descolgarse. Sepúlveda y alrededores presentan una importante oferta de alojamientos rurales, casas, apartamentos y hoteles, para todos los gustos y colores. En Ventederural te ofrecemos un buen abanico de opciones para que complementes este encantador viaje con un alojamiento perfecto para reponer fuerzas

Aquí puedes ver nuestros alojamientos rurales en las Hoces del Río Duratón  y si quieres ampliar un par de días más acercándote a Segovia, no te pierdas el post de STYLE 4 LIFE Segovia, la vecina provincia de Ensueño y la propuesta de alojamientos rurales en la provincia de Segovia que te ofrecemos desde Ventederural 

Fin de semana en las Hoces del Duratón y Sepúlveda: rutas, miradores y Medievo
Fuente: Turismo de Sepúlveda

Mapa: ruta por Sepúlveda y las Hoces del Duratón

Pues, ¡esto es todo! Esperamos que os haya gustado este post sobre qué ver y qué hacer en las Hoces del Río Duratón y en Sepúlveda. Esperamos vuestros comentarios y, si tenéis a bien, difundidlo en vuestras redes sociales. Haréis un favor a nuestros vaquitas y cabritillos.

¡Hasta la próxima!

Agregar comentario

Debes estar registrado para publicar un comentario.

Restablecer tu contraseña